En anteriores artículos hemos tratado de explicar como buscar una cadena de franquicias para adherirse a ella pero si lo que queremos es que nuestro propio negocio pueda ser transmisible o franquiciable te explicamos qué es lo que debes hacer.

Es muy importante hacerse un buen número de preguntas antes de llegar a la conclusión de que tu negocio puede funcionar en cualquier demarcación de la geografía española o incluso en el extranjero. Vamos a intentar franquiciar nuestro negocio porque a nosotros nos funciona y por tanto debemos preguntarnos ¿Cuál es la clave de nuestro éxito? Y lo que es más importante, ¿Podemos reproducir las condiciones de ese éxito en otras zonas?

Si creemos que nuestro negocio podría franquiciarse es porque llevamos cierto tiempo probándolo con éxito, no depende sólo de nuestras aptitudes sino del producto/servicio, es rentable porque ganamos dinero, el concepto es innovador, original o de fácil absorción por el público, y puede reproducirse en otros lugares, tanto de España como en el extranjero. Si sólo aspiramos a una expansión nacional no hay que plantearse la parte de otros mercados. A esto debemos preguntarnos si somos capaces de transmitir a un tercero toda la operativa de nuestro negocio o lo que se llama el “Know How”. Operativa de nuestro negocio, zonas en las que debería ubicarse, proveedores, publicidad y un amplio compendio de cómo funciona mi negocio desde el día a día.

Si hasta este momento todas las respuestas han sido afirmativas vamos a plantearnos una segunda fase. Lo ideal para franquiciar es tener más de una unidad propia en diferentes zonas ya que así habrás podido testar en varias demarcaciones tu negocio. Nivel económico diferente de la población, demografía distinta, usos y costumbres diferentes. La idea es minimizar al máximo los riesgos de la persona que luego puede adquirir tu franquicia.

Y como siempre es muy importante calibrar lo que esto me puede costar. Porque existe un coste extra que si, las cosas van bien, podrás amortizar con la entrada de nuevos emprendedores en tu red pero que de momento tendrás que adelantar. Es importante hacer un presupuesto de todos los gastos básicos a los que vas a tener que hacer frente como abogados, asesores en franquicia, viajes, etcétera.

Con todo esto deberías tener en la cabeza una pequeña idea de si tu negocio se podría franquiciar. Se realista y no te mientas a ti mismo. No todos los negocios son franquiciables ni todos dan para tener 100 establecimientos por España aunque algunos consultores en franquicia nos lo hayan hecho creer así.

Si es así, adelante, crea tu propia red y comparte tu éxito con otros emprendedores.

Jaime Bosqued Martret

Periodista y Asesor de comunicación